Muchacha que en mitad de la noche
buscando vas una esperanza,
arropa, en silencio, tu desgracia.
¡Trenza tu pelo,
lava tu cara, .
en el pozo lunero,
en estrellas de plata!.
Muchacha sola, en mitad de la plaza.
Un farol desmayado,
unos bancos sin almas.
Puñales de luz
rompiendo las ramas.
Muchacha morena, en mitad de la plaza.
Se oyen, sonoras,
diez campanadas.
Avanza la noche.
Los cuerpos descansan.
¿Que bello sueños tu mente taladran?.
En el viejo kiosko
la música calla.
Hay viejos escudos
sobre viejas portadas.
Sobre un viejo estanque,
una fuente canta
y, ante tanta belleza,
bella doncella,
triste muchacha,
tus ojos se empañan.
Antonio Olmedo Manzanares.
De mi libro Servilletas de Papel.

Replica a Como la vida misma. Cancelar la respuesta